LA DURA


La Verdad sobre el 11 de Septiembre de 1973

y el Gobierno Militar, por Raúl Hermosilla Hanne

Inscripción Nº 122.265

ISBN 956-8128-00-X

 

ENTREGA Nº 3

 CAPÍTULO IV

                          Cómo llegó la violencia y la muerte a las ciudades y al campo chilenos. la reforma agraria

 

El avance de los tiempos, el aumento de la población y la llegada de nuevas tecnologías, iba haciendo cada vez más notoria la necesidad no sólo de modernizar la agricultura, sino de terminar con el sistema de los grandes latifundios. Se llama así aquellas grandes extensiones de terrenos pertenecientes a una sola persona o a la misma familia.  (Generalmente se consideran latifundios aquellas haciendas o fundos con extensión superior a 5.000 hectáreas). Más aún, se daba el caso de que muchas de aquellas grandes extensiones de terreno no estaban cultivadas, o lo estaban en sólo pequeñas partes.   Como en Chile había  una gran cantidad de campesinos que sabían y querían trabajar, pero no tenían tierras propias, debían emplearse como peones agrícolas o medieros.  Era una situación injusta, y todos en Chile querían buscar solución a ese grave problema social.

 El Presidente Jorge Alessandri inició en Chile un gran plan de redistribución de la tierra, con el fin de hacer cientos de miles de  campesinos como nuevos propietarios.  La tarea era gigantesca, ya que no sólo había que estudiar cuáles tierras eran legalmente expropiables, sino que además esas nuevas propiedades deberían ser capaces de sustentar a sus nuevos propietarios.  Y a éstos había que ayudarlos técnica y económicamente para que pudieran trabajar su propiedad con éxito, es decir subsistir y tener utilidades suficientes para pagar su propiedad, sus créditos,   llevar una vida digna y capitalizarse para su futuro familiar. 

Como  el  Presidente Alessandri era Ingeniero, ordenó hacer una  Reforma Agraria con bases sólidas, sin perjuicios ni abusos con nadie.  Y sus enemigos de siempre, los  marxistas  y los demócrata-cristianos de tendencia izquierdista atacaron esa Reforma Agraria, tildándola de “Reforma de Macetero”.  Y mientras la ridiculizaban,  azuzaban a los campesinos a arrebatarles la tierra “a los momios ladrones”.

El estado de violencia en los campos estalló cuando subió Allende a la Presidencia, transformándose en una verdadera revolución campesina. A los agitadores de siempre de los partidos socialista y comunista, se sumaban otros más violentos: los del  MAPU- Obrero-Campesino, el Frente Revolucionario Campesino, y el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionario).  Centenares de agitadores recorrían los campos,  y los nuevos agentes de la  CORA (Corporación de la Reforma Agraria), que se había transformado en expropiadora oficial”, gracias a las modificaciones a la Ley de Reforma Agraria de Alessandri, cambios hechos “a la mala” usando los famosos “resquicios legales”, inventados por los revolucionarios que trabajaban en el Gobierno de Allende.

 

CAPITULO  V

 Cuál  era  el  ejercito  guerrillero   QUE HABÍA EN CHILE

 Paralelamente a los ensayos de milicias que se hacían en los campos y en las industrias, se preparaba una fuerza militar de mayor eficacia de lucha, capaz de enfrentarse a las fuerzas armadas chilenas.  El gobierno -y los extremistas enquistados en los altos cargos-  sabían que el verdadero enemigo que tendrían en una futura acción revolucionaria  clásica, es decir con masas populares armadas asaltando el poder, iban a ser las fuerzas armadas, que hasta el momento habían sido impermeables a la acción subversiva del marxismo.

Se trató entonces de organizar un ejército paralelo  de firmes convicciones revolucionarias y con un alto poder de fuego.

 Para alcanzar este objetivo, se necesitaban dos elementos:  hombres y armas.

1.- En cuanto a hombres, sólo hasta cierto punto se confiaba en los extremistas criollos puesto que, a pesar de sus firmes convicciones revolucionarias, no tenían preparación profesional de combate. 

Debido a esto último, se decidió traer desde el extranjero a los mejores elementos de lucha, a los más fanáticos y que tuviesen preparación militar. Con diversos pretextos y por distintos caminos fueron llegando a Chile alrededor  de quince mil hombres de varias nacionalidades: mexicanos, brasileños, argentinos, centroamericanos, europeos, pero principalmente cubanos, a los cuales se unieron algunos chilenos seleccionados.

La   mayor   parte   de  los   extranjeros   habían   entrado   como estudiantes becados, turistas, trabajadores especializados y como parte de delegaciones deportivas, todos ellos con visas transitorias, pero permanecieron en Chile esperando el momento de la acción.

A cargo de todas estas fuerzas revolucionarias estaba un general cubano llamado Patricio de la Guardia, con lo cual se puede dar cuenta el joven lector, de la importancia que asignaba Fidel Castro a la conquista política y militar de Chile. Según dicho general cubano, en sus memorias, las unidades bajo su mando alcanzaban a cerca de veinte mil hombres.

Después del once, esos combatientes del Ejercito Guerrillero que no cayeron en las acciones de ese día y las posteriores recibieron la orden de asilarse en las embajadas, los que no pudieran huir clandestinamente del país, y partir al exilio, para salvar todo lo posible de esas fuerzas combatientes, que serían la base de la futura invasión de Chile, cuya preparación veremos en la tercera parte de este libro.

 Por diversos caminos ( Buenos Aires, Europa, Centro América, Alemania Oriental y hasta Rusia) todas esas fuerzas guerrilleras fueron arribando a Cuba, donde en tres grandes campos militares, integraron la Fuerza Expedicionaria de 50.000 hombres que Cuba envió a ayudar al gobierno comunista de Angola, enfrentándose en larga y sangrienta lucha a las Fuerzas de Defensa Sudafricanas. Bien, el gobierno de Allende ya tenía los hombres, pero faltaba lo principal: las armas.

 2.-  En los años de la Unidad Popular, llegaban a los puertos chilenos muchos barcos pesqueros, rusos  y  cubanos,  los  rusos  eran  pesqueros  muy  extraños, pues a pesar de sus pequeñas dimensiones, tenían sistemas electrónicos de alta tecnología. Según  los  norteamericanos   (recuérdese que eran los años de la Guerra Fría) esos barcos rusos espiaban los movimientos de sus buques... pero recalaban en los puertos chilenos, se abastecían de provisiones, y posiblemente desembarcaban agitadores políticos y ¿por qué no?, pequeñas cantidades de armas, y elementos explosivos, detonadores, metralletas, bazucas, etc.

 Pero los barcos cubanos, grandes transportes de carga, que oficialmente traían azúcar a Chile, y se llevaban cobre y salitre, si que traían armas y toda clase de pertrechos  bélicos.

 El 11 de septiembre de 1973, venían navegando hacia nuestros puertos tres grandes barcos cubanos, y el Pronunciamiento Militar los sorprendió en alta mar, y recibieron orden de virar de inmediato, y recalar en puertos peruanos, donde fueron bien recibidos, ya que en esos años gobernaba allá el general izquierdista Juan Velasco Alvarado, quien había recibido cuantioso armamento ruso entre él, 500 tanques de 50 toneladas, aviones Mig, y bombarderos Sukhov, destinados a atacar a Chile, según veremos en la tercera parte de este libro.

 También las armas para el Ejército Guerrillero llegaron por aviones de Cubana de Aviación, parte de los cuales fueron descubiertos cuando  se intentó revisar en la Aduana de Pudahuel  sesenta grandes bultos  dirigidos al Presidente Allende, y éste se opuso a que los revisaran pues según él se trataba de obras de arte, que le había regalado su amigo Fidel Castro.

En la tercera parte  de este libro, veremos cómo ese Ejército Guerrillero se preparó para invadir Chile, y revelaremos cuál fue la gigantesca confabulación internacional que se armó contra nuestra Patria, toda ella manejada por el comunismo aliado a otros  siniestros poderes de varias partes del mundo.

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Comentarios

La historia de los hechos es un material que es interesante recordar, bien para no olvidar o bien para que sirva de experiencia para nuevos intentos... Las cosas cumplen un ciclo pero, este vuelve en alguna oportunidad...

Julio:

... en el gobierno de don Jorge, la hizo el Partido Radical, y fue una CONDICION puesta por el Senador Aguirre Doolan para ingresar al Gobierno, sin perjuicio del interès PERSONAL de Carlos Martìnez Sotomayor, por la Cancillerìa.

Es historia.

Al Cèsar lo que es del Cèsar.

CICERONE

www.ivan.seisdedos.cl

ivanseisdedos@yahoo.cl

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