EL SÁHARA MARROQUÍ, CUARENTA AÑOS DESPUÉS

Juvenal Urízar*

Cuarenta años después de la epopeya de la liberación del territorio del Sáhara por parte de Marruecos, un territorio que siempre reclamó como propio y que logró redimir, tal como en el siglo XIX los países latinoamericanos se sacudieron con vigor del yugo colonial europeo; ingresando a defender su tierra sin permiso previo y sin armas derrotó al opresor colonialista.

Cuarenta años después, se ha producido un afianzamiento de la seguridad y estabilidad, Marruecos hoy aporta a los hijos del Sáhara los elementos que permiten una ciudadanía completa y las condiciones de una vida libre y digna.

Cuarenta años después, Marruecos anhela marcar un cambio radical, rompiendo con la economía rentista y los privilegios, así como con la débil iniciativa privada; pero, por sobretodo rompiendo con el centralismo del estado marroquí. Hoy ya están plenamente maduros.

 rey_de_marruecos.jpg                                                                                      

Cuarenta años después, nadie duda respecto de  poder emprender una nueva etapa por el sendero del afianzamiento de la unidad nacional y completa integración de nuestras Provincias del Sur en el seno de la Madre Patria Marroquí. En este contexto, se enmarca la puesta en marcha del modelo de desarrollo de las Provincias del Sur, así como la aplicación de la regionalización avanzada.

Cuarenta años después, sigue vigente una llaga en el pecho de la nación marroquí; se trata de los cuarenta mil compatriotas secuestrados en los campamentos de Tinduf (Argelia), a lo cual jamás se consentirá hacer moneda de cambio, con los terroristas no se negocia, ni con los delincuentes tampoco.

Cuarenta años después. Marruecos sigue avanzando y anuncia fuertes inversiones en materia de obras públicas, transporte, energías renovables no convencionales, parques industriales y mejora sustantiva de bienes y servicios públicos para su gente, para su Sáhara.

Cuarenta años después, el pueblo junto a su Rey, se dirigen con voz fuerte y clara a los enemigos de Marruecos, a los amargados y maledicentes, y les dicen que todo este avance, no es el final, es sólo el comienzo, el inicio de la autonomía constitucional de las Provincias del Sur, con instituciones, presupuesto, atribuciones y facultades como no las tienen ningún país de América o África.

Cuarenta años después, la Patria Marrroquí sigue tendiendo su mano a los que de corazón se arrepienten y enmiendan su rumbo, en nuestro terruño nadie sobra, si está dispuesto a trabajar por el bien común con esfuerzo, alegría y sencillez de corazón. Indudablemente no bajarán la guardia ante cualquier amenaza a su desarrollo o a su seguridad.

Cuarenta años después, es posible afirmar que Marruecos es el país con mejor estándar de vida de todo el Norte de África, del Magreb y el Sahel y seguimos avanzando, creando, innovando, compartiendo y aprendiendo de diversos países, como los del cono sur latinoamericano. Marruecos es un puente que une África con Europa y una oportunidad que busca enlazarse con América Latina, teniendo en su seno más de cinco millones de ciudadanos hispanoparlantes, muy dispuestos a apoyar oportunidades de negocios en toda África, en el marco de los principios solidarios que sustentan la cooperación transcontinental Sur-Sur.

Cuarenta años después, Marruecos seguirá haciendo frente a todas las tentativas que buscan poner en duda el estatuto jurídico del Sahara marroquí, o su derecho de ejercer su plena autoridad sobre su territorio, tanto en sus provincias del sur como en el norte. El Sáhara y su gente hace cuarenta años retornó feliz a su Patria, una e indivisible, y de aquí ya no la mueven ni tanques ni sables, ni metrallas.

*Juvenal Urízar, Abogado y profesor universitario. 

|

Comentarios

Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar